¡Enséñame a decir NO!

Desde hace tiempo he estado percatándome de las diferencias culturales que mantenemos los occidentales con los asiáticos, y más en concreto con los japoneses. La verdad, ahora estoy en un momento estupendo para hablar de este tema; una cola con hielo, Spotify sonando al ritmo de instrumentos orientales y un sinfín de ideas rebosantes hacen que este sea uno de esos instantes en los que digo: voy a escribir en mi blog.

Hace unos días tuve una conversación acerca de un tópico muy sonado: la manía de meter en el mismo saco a todas las personas de ojos rasgados y llamarles "chinos". No en vano, siempre es bueno rectificar a los demás haciéndoles saber que cada país es diferente, con cultura y modo de vivir diferente. Al mezclarlo todo lo único que hacemos es destruir la historia que sustenta las culturas de cada lugar, y eso no es justo. Pensadlo bien, Korea y Japón están bastante juntos; ¿son iguales?, ¿acaso somos iguales los españoles de los marroquíes? no, ¿verdad? Pues la respuesta es bien clara. Una historia que me encanta es esta:

"Un hombre estaba poniendo flores en la tumba de su esposa, cuando vio a un hombre chino poniendo un plato con arroz en la tumba vecina. El vecino se dirigió al chino y le preguntó: -"Disculpe señor, ¿de verdad cree usted que el difunto vendrá a comer el arroz...?" Y el chino respondio -"Sí, cuando el suyo venga a oler sus flores...". 
Moraleja: Respetar las opiniones del otro, es una de las mayores virtudes que un ser humano puede tener. Las personas son diferentes, por lo tanto actúan diferente y piensan diferente. No juzgues, solamente comprende, y si no puedes comprenderlo, respétalo.

Entender otra cultura es sinónimo de madurez, adaptarse es sinónimo de supervivencia. En mi caso, a diferencia del idioma (que aunque sea complicado es finito) creo que lo que más me cuesta entender e interpretar es el Honne (本音)  y el Tatemae (建前). 

Honne se podría definir como los verdaderos pensamientos, inquietudes y deseos que una persona tiene. Tatemae, por otro lado representa todas esas opiniones y formas de pensar que, por obligación se adaptan a la sociedad. Esta última forma de pensamiento está presente en la cultura japonesa, y saber interpretarlo correctamente es parte vital de su cultura. Tatemae se utiliza cuando se expresa lo que la otra persona quiere escuchar, de esta manera no herimos los sentimientos de los demás. Un ejemplo perfecto es la inferioridad nipona basada en la hipocresía.

Normalmente, cuando en una conversación uno no se entera de lo que la otra persona está diciendo puede interferir diciendo: "perdona, no te estás explicando bien", por lo tanto, el emisor deberá buscar palabras alternativas para hacer llegar su mensaje correctamente al receptor; en cambio, en Japón, el responsable de no entender un mensaje es en mayor grado culpa del receptor por no interpretar lo que la otra persona quiere expresar. Los occidentales, estamos acostumbrados a hablar de manera clara y directa, por eso uno de los mayores retos para comprender la cultura japonesa es, primero entender qué es el Honne y el Tatemae y segundo tratar de interpretarlo.

Lo mismo ocurre con los japoneses que vienen a España, ya que para ellos lo que más les cuesta es adaptarse a nuestra manera de relacionarnos. Más de una me ha dicho: "enséñame a decir NO", que traducido significa: "No sé utilizar el Honne, enséñame a hacerlo". Para los japoneses no es fácil, a pesar de lo mucho que se esfuerzan, pero es nuestro deber ayudarles y de manera respetuosa enseñarles nuestras costumbres.

Realmente, he tenido muchas historias (con japonesas sobretodo) acerca de todo esto, y que muchas veces, por cortesía suelen parecer bastante atentas, dispuestas e interesadas en tener otra cita pero curiosamente después no contestan al teléfono, ni a los eMails... La frase que una chica dijo una vez es: "debes saber oler el aire", que en su traducción deduzco que significa el hecho de interpretar el ambiente cuando se establece un momento de Tatemae. Os aseguro que a veces no es fácil... pero no desistiré hasta comprenderlo en toda su totalidad; dadme un poco de tiempo :)

3 comentarios:

Luis dijo...

Me gusta la historia del chino con el plato de arroz. Muy buena explicación y desde luego inmejorable reflexión sobre como ponerte en la piel de otra persona que ha vivido una vida diferente en un lugar diferente. Todo sin llegar a tocar el tema racismo, la verdad... muy logrado. Felicidades por el blog Dave

DaveKun dijo...

Thanks man!

A veces olvidamos eso... que vivimos en el mismo planeta pero los mundos pueden ser totalmente diferentes!

Cuídate Luis!

Sheep dijo...

ajap nuestros mundos son diferentes

pero es entretenido *-* aprender a ver las cosas de otro punto de vista

...
Ame la entrada sigue asi :3