1 - ORIGEN E HISTORIA DE LOS KANJI
Los caracteres kanji son ideogramas chinos que fueron importados por Japón a través de sabios coreanos. El significado actual de la palabra kanji (漢字) es el de carácter chino; KAN (漢) es el nombre de la dinastía que estaba en el poder cuando los caracteres chinos fueron importados a Japón. En realidad, el nombre de la dinastía es Han (206 a.C. al 220 d.C.) y "kan" es la pronunciación japonésa. JI (字) significa letra o carácter. Con lo cual el significado original quedaría como Letra de Han.
Desde la incorporación de los kanji a la lengua japonesa hasta nuestros días, la cifra de estos caracteres chinos que se consideran ya propios de la lengua japonesa, ha sufrido una constante reducción. Casi 10.000 caracteres kanji ha llegado a tener el idioma japonés y 7.000 se usaron "normalmente" hasta después de la Segunda Guerra Mundial, aunque de los 7.000 solamente unos 2.500 solían emplearse en la escritura corriente.
Existe cierta discrepancia sobre cuantos kanjis tiene la escritura japonesa. Algunos autores hablan de 6.500, pero si se incluyen las distintas variaciones de algunos kanji, se llega hasta los 7.100 caracteres. En 1923, el Ministerio de Educación con la intención de simplificar y unificar la lengua japonesa, propuso una lista relativamente reducida de caracteres; de esa lista, 1.134, denominados comunes, serían aquellos que todo japonés debe saber y escribir; 1.320 medio-comunes aquellos que todos deben saber leer, aunque no necesariamente escribir; y 74 especiales, referentes a la Casa Imperial. Se publicó también una lista de caracteres simplificados, cambiando kanjis de gran complejidad por otros más sencillos (generalmente recortando el número de trazos). En 1946 se produjo otra reestructuración de las listas de caracteres básicos que reduciría su número a 1.850 y que consecuentemente se debían enseñar en las escuelas. Esta lista se conoce como 当用漢字 (とうようかんじ) Tôyô-kanji ("caracteres de uso corriente"). La lista Tôyô-kanji fue reemplazada en 1981. La nueva lista recibe el nombre de 常用漢字(じょうようかんじ) Jôyô-kanji ("Kanji de uso normal"). Actualmente la lista oficial de Jôyô-kanji es de 2.136 y reúne los caracteres de uso oficial en periódicos y documentos administrativos.
2 - LA CALIGRAFÍA
La caligrafía occidental se basa en el resultado final de la misma, sin tener demasiado en cuenta el modo de escribir los caracteres. Este método no tiene mucho éxito con caracteres como los kanji, dada su gran complejidad. La caligrafía oriental (china, japonesa y coreana) tiene unas reglas de escritura estrictas y requiere una disciplina muy superior a la que estamos acostumbrados en occidente.
Dato: Un kanji debe escribirse en un cuadrado perfecto.
Cada kanji se compone de una serie de radicales. Los radicales se forman por la unión de varios trazos. Un trazo es una línea que se hace sin levantar el pincel del papel. Los radicales se estudiarán posteriormente, pero como adelanto diremos que son pequeñas subunidades de cuya unión surge el kanji y su significado.
Aprender a escribir kanjis depende en gran medida de la atención que se preste al correcto orden de dibujo de los trazos de un kanji. Cientos de años de experiencia han dado lugar a una serie de reglas básicas sobre cómo debe escribirse un kanji, pero aun así, existen kanjis que no siguen estas reglas. Pueden ocurrir conflictos entre dos o más reglas y entonces la única manera de conocer las excepciones es sabiendo de antemano cómo se escriben los kanjis. Las reglas más importantes de trazado de caracteres kanji son:
· Regla primera: Arriba antes que abajo.
· Regla primera: Arriba antes que abajo.
· Regla segunda: Izquierda antes que derecha.
· Regla tercera: Líneas horizontales antes que una línea que las cruza.
· Regla cuarta: Líneas inclinadas hacia la derecha antes que líneas inclinadas hacia la izquierda cruzando las anteriores.
· Regla quinta: Parte central antes que elementos simétricos a ella.
· Regla sexta: Exterior antes que interior, con la excepción de que la "caja" que contiene a otros trazos no se cierra hasta haber acabado la parte interior.
Se usan más de treinta tipos diferentes de trazos para representar los kanjis japoneses, pero hay seis que son reconocidos generalmente como básicos:
3 - LOS TRAZOS DE UN KANJI
De poco nos serviría tener una lista de los 7.100 kanjis de que se compone la lengua japonesa si no estuvieran clasificados. Para un japonés esto no es problema porque ha memorizado los kanjis, pero este curso ha sido pensado para ser usado por personas noveles, que ni mucho menos conocen todos los kanjis y que por consiguiente tienen que buscarlos. Una buena clasificación es vital para un acceso rápido a los caracteres. El tiempo medio de búsqueda de un kanji depende en gran medida de la información que tengamos del mismo.
Una de las maneras más comunes de clasificar los kanjis es por número de trazos. Aunque es necesario señalar que sólo se usa en diccionarios que reunan menos de 3.000 caracteres. Para compilaciones de un mayor número de caracteres se suele usar la clasificación por radicales.
Existen kanjis que tienen un mínimo de un trazo hasta un máximo de treinta trazos. Un trazo es una línea que se hace sin levantar el pincel del papel. Sin embargo este proceso de recuento de trazos no es ni mucho menos sencillo y está lleno de irregularidades, principalmente debido a que es demasiado dependiente de la grafía.
El número de trazos de un kanji, en principio es una información que siempre vamos a tener de un kanji. Saber cuántos trazos tiene un kanji es útil para poder eliminar, en gran medida, el número entre los que tenemos que buscar, reduciendo el tiempo medio de localización de un carácter. Si sabemos que nuestro kanji, por ejemplo, tiene diez trazos, entonces sólo tendremos que buscar entre unos doscientos kanjis, no entre más de dos mil.
Sin embargo esta búsqueda es ineficaz por diversos motivos. Para empezar es muy difícil conocer el número exacto de trazos de un kanji debido a que las grafías son muy variadas y no siempre los trazos van a estar bien diferenciados. Otra razón es que aunque sepamos que un kanji tiene exactamente nueve trazos, todavía tenemos que encontrarlo entre ciento noventa kanjis, algo que puede llevar bastante tiempo (existen 190 kanjis de 9 trazos en las listas de los Jôyô kanji). En la mayoría de los casos tendremos que usar aproximaciones dado que no podremos saber a ciencia cierta el número de trazos. Puede que no sepamos que un kanji tiene exactamente nueve trazos; entonces deberemos buscarlo entre ocho, nueve y diez trazos, con lo cual la probabilidad de encontrarlo vuelve a bajar. Se aconseja que sólo se use esta búsqueda cuando los kanjis tengan menos de cinco trazos, se esté muy seguro del número de trazos o si todos los demás métodos de búsqueda han fallado. Respecto a las irregularidades en el recuento de los trazos, decir que se deben a los tipos de trazos compuestos que se indicaron en la sección anterior. Cada uno de estros trazos compuestos se cuenta como un sólo trazo. En algunas grafías, estos trazos se distinguen perfectamente, aunque no en otras, como el ejemplo de la siguiente imagen:
Del análisis de las figuras arriba mostradas, podemos extraer una serie de conclusiones: la grafía A parece que tiene dos trazos, las grafías B y C, cuatro trazos, y la grafía D, tres. Siendo esta última la única correcta.
Con un poco de práctica se puede conseguir descubrir el número correcto de trazos de un kanji. Pero, de no ser así, sirva de consuelo saber que ni siquiera los propios japoneses se ponen de acuerdo, y no es raro encontrar diccionarios de kanjis que tienen el mismo carácter con distinto número de trazos.
A continuación, se muestran 24 caracteres que presentan alguna irregularidad en el recuento de sus trazos debido a los trazos compuestos. Los trazos compuestos se han señalado y es necesario recordar que se computan como un sólo trazo (aunque puedan parecer dos o incluso más). Las únicas reglas que se citaran serán las siguientes: aquellos trazos que formen la esquina superior-derecha se cuentan como uno sólo, pero los que formen la esquina superior-izquierda o la parte superior se cuentan como dos.
Los trazos en color blanco son compuestos y se computan como un sólo trazo. Los dos últimos caracteres (que tienen el número de trazos marcado en rojo) no tienen trazos compuestos, aunque lo parezcan, en base a una de las reglas citadas anteriormente.
4 - LOS RADICALES DE UN KANJI
Ya hemos visto la primera estructura que forma un kanji, el trazo. La segunda y última son los radicales (en japonés bushu). La unión de uno o varios radicales, en distintas posiciones y tamaños, da lugar a un kanji. Con un reducido número de radicales se crean todos los caracteres kanji de la lengua japonesa. El radical es una unidad conceptual de menor valor que el kanji en sí mismo. Uniendo los significados de varios radicales se obtiene el significado de un kanji. Esto podría dar lugar a pensar que, si se conociesen los significados de los pocos radicales que existen, se podría deducir fácilmente lo que quiere decir el kanji fruto de la unión de estos radicales.
Ya hemos visto la primera estructura que forma un kanji, el trazo. La segunda y última son los radicales (en japonés bushu). La unión de uno o varios radicales, en distintas posiciones y tamaños, da lugar a un kanji. Con un reducido número de radicales se crean todos los caracteres kanji de la lengua japonesa. El radical es una unidad conceptual de menor valor que el kanji en sí mismo. Uniendo los significados de varios radicales se obtiene el significado de un kanji. Esto podría dar lugar a pensar que, si se conociesen los significados de los pocos radicales que existen, se podría deducir fácilmente lo que quiere decir el kanji fruto de la unión de estos radicales.
Por ejemplo, dados los radicales de arriba ¿qué significado tendría el kanji que resulta de la unión de ambos? Se podría suponer que una mujer-niño significa niña o jovencita. No es un mal razonamiento, pero el modo japonés de pensar no es un modo lógico, sino un modo vital, un modo que no se ha cultivado ni valorado en el pensamiento occidental. Los dos radicales (y a su vez kanjis) de arriba representan una mujer y un niño. ¿Hay algo que muestre más amor que una mujer con su hijo? Por eso el significado del kanji no es el de niña, sino el de gustar, amar, sentir atracción por algo, etc. Como se aprecia, no es tan fácil como creíamos. Aunque con dos radicales se puede sacar un significado medianamente coherente, cuando en un kanji hay tres radicales o más, la tarea de encontrar un significado aproximado es muy compleja.
Los radicales, aunque no nos dan un significado concreto, sí nos pueden dar familias de significados. Esto quiere decir que un grupo de kanjis que tengan el mismo radical principal tendrán significados relacionados.
El último ejemplo tiene un significado un poco más difícil de encuadrar con su radical, el de animado. La explicación es sencilla, ¿hay algo más animado o con más movimiento que el humo? Los radicales son realmente útiles para generar reglas nemotécnicas de aprendizaje de los kanjis. Como ejemplo pondremos el de mujer y niño. Además, pueden darnos una idea tanto de lo que pudiera significar el kanji como de lo que no podría significar.
Algunos radicales también aportan una componente fonética. La aparición de un determinado radical en un kanji, determina su lectura. Esto se aprecia con especial claridad cuando se tiene en cuenta el juego completo de caracteres kanji de la lengua japonesa. Por ejemplo, los siguientes kanjis se leen todos REI:
Cada kanji tiene un radical que se considera el más importante y se denomina radical principal. Es complejo identificar al radical principal, la definición nos indica que para hacerlo primero se tiene en cuenta la forma del caracter y después el significado. Todos los problemas de los caracteres kanji se solucionan aprendiéndolos. Pero en el caso de que el lector no tenga necesidad ni interés, en aprenderlos, siga el siguiente orden de elección (que es relativamente correcto): primero el radical que esté más a la izquierda, despues el que esté más arriba, a continuación el que rodee al kanji, y finalmente el que esté más a la derecha.
Cada radical tiene asignado un número, la clasificación por radical principal en diccionarios de caracteres japoneses se suele realizar en base a este número. Este código de identificación no es arbitrario, comienza por los radicales con un menor número de trazos y termina con los que tienen un mayor número de ellos. En la siguiente lección se exponen los radicales con su correpondiente número de identificación.
El radical variará su grafía según ocupe una posición u otra. Las posiciones que suele presentar un radical en un kanji son:
2. Si la división es en el eje horizontal, la parte superior se denomina KANMURI (corona) y la parte inferior ASHI (pie).
3. Si se bordea el kanji por la parte superior izquierda se llama TARE y si lo hace por la inferior izquierda, NYÔ.
4. Si el radical rodea, total o parcialmente, al kanji, se llama KAMAE (postura).
Un radical tiene distintas grafías (entre 1 y 3). Cada grafía corresponde a una determinada posición. veamos a continuación las distintas variantes de cada kanji:
Hoy en día existen 214 radicales oficiales. Antiguamente eran 540, pero al tiempo que se simplificaron los kanjis se simplificaron también los radicales. Fue en el siglo II cuando se hizo una primera clasificación de los caracteres en los Setsumon-kaiji, en la cual había 540 secciones o Jibu que se fueron reduciendo hasta que el famoso 説文康煕字 Kooki-jiten (diccionarioKôki, realizado durante el reinado del emperador Kôki, K'ang Shi en chino, de 1662 a 1722), los redujo a 214 radicales.
A continuación se expone una lista completa de estos radicales oficiales. Algunos radicales tienen más de una grafía (llamadas variantes). Cada una de estas representaciones hace referencia a una posición dentro del kanji.
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6 - LAS LECTURAS DE UN KANJI
Como hemos visto en la evolución histórica del kanji, los caracteres chinos fueron importados escribiéndose los caracteres y palabras chinas indicando la pronunciación japonesa, pero no olvidaron la lectura original china. La lectura japonesa era una explicación del significado del carácter, y la lectura china tenía un valor fonético (un intento de adaptar la pronunciación china usando la reducida fonética japonesa).
Esto se ha mantenido hasta nuestros días y, en la actualidad, un kanji japonés tiene generalmente dos lecturas, una china y otra japonesa. Ambas son necesarias porque, según sea la palabra de que forma parte el kanji, así será la lectura del kanji en ese contexto. La lectura china se conoce como ON-yomi y la japonesa como KUN-yomi. No todos los kanjis tienen las dos lecturas, aunque lo más habitual es que tengan una sola lectura china y varias japonesas. Las lecturas chinas aunan también un reducido número de lecturas coreanas.
Un kanji puede tener varias y muy diversas lecturas o pronunciaciones, tanto ON como KUN. El motivo principal de esta multiplicidad de lecturas para cada carácter, hay que buscarlo en las distintas oleadas de adaptación de la escritura china en Japón. Esta adaptación se produjo en distintas fechas y por distintas zonas geográficas. Al no ser un proceso homogéneo, originó distintas versiones de cada carácter. Finalmente, todas estas versiones locales de los caracteres, se unieron y estandarizaron dando lugar a caracteres que presentan hasta una decena de pronunciaciones (algo que no ocurre en la lengua china).
En muchos casos, se conservaron palabras enteras japonesas y se escribieron como palabras enteras en chino. Por ejemplo, "kurage" (medusa) se escribe con dos kanji, "mizu"(agua) y "haha"(madre) (incluso hay otras formas de escribir esta misma palabra). La pronunciación "kurage" es de origen japonés y no guarda relación con esos "kanji".
No existen reglas absolutas sobre qué lectura tiene un kanji en cada contexto. Según el origen o el significado de la palabra de la que forme parte tendrá una lectura u otra. Para la traducción no plantea grandes dificultades, dado que se busca en un diccionario japonés-español por el kanji directamente. El gran problema comienza cuando tenemos que leer un texto japonés (escrito en kanji, por supuesto) y no sabemos la lectura concreta del kanji en esa palabra. La única solución pasa por conocer el vocabulario con antelación.
Afortunadamente para nosotros existe una manera fácil de introducirnos en la lectura del japonés sin conocer las lecturas de las palabras en kanji. Esto se consigue mediante el uso de furiganas. Los furiganas consisten simplemente en poner la lectura del kanji a su lado en kana. De esta manera es como empiezan los escolares nipones a aprender las lecturas de los kanji. Dado que un japonés en edad escolar no domina todos los kanjis necesarios para leer su lengua, se usan furiganas en todos los libros o publicaciones orientados al público infantil.
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| Furiganas de una viñeta de un manga japonés |
Cuando no dispongamos de furiganas (la mayoría de los casos), podemos intentar guiarnos de las siguientes generalidades respecto a la lectura de los kanjis :
- Kanjis aislados o seguidos de okuriganas se leen KUN (lectura japonesa) Ejemplo: 軍艦 (ぐんかん)
- Kanjis en composición con otros kanjis para formar una palabra se leen ON (lectura china) Ejemplo: 暗い (くらい)
Sin embargo, son sólo generalidades, no reglas. Podemos encontrarnos con palabras que, teniendo kanjis en composición, combinan lecturas ON y KUN. Las palabras con lectura china fueron, en tiempos pasados, incorporadas a la lengua japonesa y reciben el nombre de Kango, y las palabras que son creación japonesa (que se leen generalmente con lectura japonesa) reciben el nombre de Wago.
OKURIGANA:
Parte final de una palabra que se escribe en hiragana. Muchas palabras tienen una raíz con kanji y un okurigana. El okurigana es estrictamente necesario en palabras que se conjugan, por ejemplo verbos y adjetivos: la parte que cambia al conjugar y a veces un poco más es el okurigana. A veces hay varias posibilidades (por ejemplo, en el verbo "wakaru").
FURIGANA:
Kanas (casi siempre hiraganas) que se escriben junto a uno o varios kanjis para explicar cómo se pronuncian. Aparecen en publicaciones populares en palabras difíciles y en publicaciones destinadas a niños o extranjeros. En algunas publicaciones aparecen en todas las palabras. Esto viene bien para aprender. El furigana aparece encima cuando se escribe horizontalmente y a la derecha cuando se escribe verticalmente.
JUKUGO:
Palabra en cuya formación participa un kanji. Estudiar jukugo es estudiar palabras que se forman con kanjis determinados. A veces kanjis ampliamente conocidos forman palabras muy raras o difíciles.
Las pronunciaciones de un kanji realmente son un problema en la lectura del japonés, aunque no así en su traducción. En la traducción nosotros buscaremos por palabras (grupos de kanjis o kanas), con lo que automáticamente al encontrar la palabra buscada tendremos la lectura de la palabra completa en kana (suponiendo que dispongamos de un buen diccionario japonés-español o japonés-otra lengua). Lamentablemente no se prodigan los diccionarios japonés-español, y muchísimo menos escritos en kanji con la lectura en kana y con más de 50.000 entradas suficientemente actualizadas. Sin embargo, esta situación está mejorando y cada día es más sencillo adquirir este tipo de diccionarios en lengua hispana.
Para leer correctamente la lengua japonesa se puede seguir el método japonés: la incorporación de los kanjis a la lectura progresivamente. En un principio sólo se leen textos en katakana y hiragana, y poco a poco se empiezan a introducir en la lectura caracteres kanjis de dificultad escalonada (siguiendo las listas por grados escolares) y que pueden estar o no acompañados de furiganas. Esto, que puede parecer sencillo, lleva años de estudio. El japonés es una lengua compleja hasta para los propios japoneses.
Desde este blog os animo a aprender japonés conmigo, ¡suerte a todos!

























































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