Primeras impresiones de Japón

Para venir a Japón saqué mi billete con Japan Airlines y todo lo que puedo decir de esta compañía es que es estupenda. En el aeropuerto tenía mucha hambre y no estaba seguro de las comidas que me iban a poner en el avión así que hice una cena antes de embarcar (no sabía lo que me esperaba).

El día que tuve que coger el avión fue el día más largo de mi vida, y no solamente por los nervios y por no dormir sino porque realmente no pude dejar de ver la luz del sol durante 27 horas seguidas… y eso es un poco angustiante. Aquel dia me levanté a las 6:00 de la mañana y me fui a Frankfurt a pasear mientras esperaba a ir al aeropuerto ya que mi avión salía a las 21:05. Pero comenzó a llover y yo estaba tan cansado de no haber dormido la noche anterior… así que me fui directamente al aeropuerto y me dispuse a esperar para facturar las maletas. El servicio de JAL me sorprendió gratamente, la atención en la recepción de facturación y las azafatas también geniales. Volé en un Boeing 777-300 de esos típicos ultra grandes con un montón de asientos y pantalla en cada respaldo con montones de películas y música japo.

La primera impresión que tuve al llegar a Japón fue el olor; una mezcla de azufre y aire condensado. No era un olor malo, de echo me recordaba bastante al de Barcelona pero ligeramente distinto. No hay que olvidar que yo vine de una de las partes mas verdes de Alemania y estaba acostumbrado a respirar aire de campo y montaña. He recibido varios mensajes preguntándome si es verdad que Japón tiembla mucho y continuamente. Respondiendo a la pregunta: NO. Desde que estoy aquí no he sentido el más mínimo movimiento, ni siquiera un poquito; todo igual que España (al menos por el tiempo que llevo que es una semana). Eso sí… ahora por ejemplo hace frío siendo 23 de Junio, pero cuando llegué un azote de calor invadía mi cuerpo haciéndome sudar como nunca había sudado y es porque Japón está envuelto (la mayoría de los días) en una nube y apenas hay corriente de aire; por no hablar de la humedad infernal.

Todo es tan nuevo, diferente y sorprendente que al final… uno se acaba acostumbrando a recibir estímulos visuales. Contínuamente flipo con cosas sencillas como ir al baño, sacar un tícket de tren o comprar cualquier tontería. Y cuando digo cualquier cosa es CUALQUIER COSA; porque por mucho que os diga por este blog o leáis en otros lugares o veáis videos… no se puede saber realmente hasta que uno está aquí para experimentarlo por sí mismo. A veces incluso pienso: “joder, por qué razón no existirá esto en España?”; como por ejemplo viajar en tren. Sí, aunque parezca mentira hay cosas que aún se pueden mejorar (y mucho), pero claro… eso solo nos damos cuenta cuando salimos de nuestro país. Pero bueno… volviendo al tema tengo una tarjeta muy conocida aquí para viajar en tren que se llama “SUICA“; todo el mundo la utiliza. Ya había oído hablar de ella anteriormente pero desconocía que fuera tan práctica. En todas las estaciones hay máquinas para recargar estas tarjetas con dinero, así que simplemente debemos tener dinero suficiente y olvidarnos de sacar tíckets cada vez que vayamos a viajar. Una vez lleguemos a los torniquetes éstos únicamente se abren poniendo la tarjeta SUICA (cosa que me parece fascinante porque ni siquiera hace falta sacarla de la cartera ya que pasamos ésta última por un escáner que emitirá un pitido indicando que está todo correcto, y seguidamente nos muestra el dinero que tenemos en nuestra SUICA.

El coste del viaje varía dependiendo del destino (cuanto más lejos mas dinero) excluyendo las típicas “zonas” y dándonos un precio real y lógico. Hablo de lógica porque en Barcelona (por ejemplo) para ir de Terrassa a Barcelona son tres zonas, pues bien… cuesta lo mismo hacer ese trayecto (40km aprox.) que hacer “Les Fonts – Baixador de Vallvidrera” (20km aprox.) siendo Les Fonts la última estación de la primera zona y Baixador de Vallvidrera la primera estación de la tercera zona; no sé si me he explicado bien. No solo eso, sino que… ¡no hace falta revisor en los vagones para cerciorarse si compramos el tíquet correcto! Joder, ¡es buenísimo! Y… con todo esto pienso yo: “¿tan atrasados estamos?”. Eficiencia es la palabra con la que califico todo lo que veo continuamente, porque lo del tren es un simple ejemplo de que hay muchas cosas que realmente funcionan bien.

Japón y especialmente Tokyo es una gran urbe de negocios. Hace unos días asistí a una cena que mi amiga Shino organizó y consistía en juntar a varias personas con un mismo punto en común: abrirse camino y buscar alternativas u oportunidades nuevas en el mundo Business, especialmente encaminadas al negocio en el extranjero. Me pareció genial pues cada uno exponía sus intereses y entre todos buscábamos algún socio o persona en común para desarrollar una determinada faena. Yo, como necesito contactos y no tengo vergüenza decidí asistir, así que pillé el tren y fui desde Chiba a Tokyo para encontrarme con Shino y tod@s los demás. Cuando llegué al lugar me pareció bastante sencillo y no vi a nadie excepto un chico occidental trajeado con un maletín gigante. Me dijo: “Creo que buscamos lo mismo, ¿no es así?” y me acordé que la reunión era en la cuarta planta, así que entramos en busca de un ascensor que pudiera elevarnos a nuestro destino.

Una vez arriba y mientras se abrían las puertas del ascensor me di cuenta al instante que no estaba en un lugar cualquiera; en el aire se palpaba un ambiente protagonizado por un exquisito lujo envuelto en una mezcla de perfumes y música blues haciendo una sincronización brutal. Al entrar en la estancia divisé a Shino con un vestido muy glamuroso y a su alrededor un grupo de “salary men” con sus respectivos trajes y corbatas dándome sus tarjetas de trabajo. Allí estaban ni más ni menos que el General Manager de IBM en Japón, un cerebrito de Microsoft y varios peces gordos que a su vez sostenían una copa de vino mientras compartían unas charlas. Estaba flipando, yo en Japón en mi cuarto día y allí… junto con esas personas. Tenía ganas de pedirles trabajo, de que hicieran algo por mi… pero las cosas no pueden hacerse de esta manera; tuve mucha suerte de tener la oportunidad de estar allí así que me decanté por ser sincero, humilde y tratar de agradar a todos. Es curioso como acabó la cosa… pues… ¿os creeríais que acabé cantando Mazinger Z con un don de los negocios de 45 años? Pues si, y echándonos unas risas de escándalo también. A pesar que parezca que todo fue bien, a efectos prácticos no dejo de ser una persona extranjera sin papeles que no tiene trabajo ni sabe hablar japonés. No quiero ser pesimista, pero cada cosa a su tiempo, esto no fue el paso a seguir, sino una manera de sentirme más cerca de conocer las relaciones de negocion en japón.

En cuanto a la ciudad de Tokyo uno se da cuenta al momento de que su periferia es una abrumadora megalópolis donde la escena visual del entorno nos sugiere estar en uno de los lugares mas desarrollados que uno pueda apreciar. Es difícil describir lo pequeño que me siento entre tantas luces, edificios, ambiente… Pero lo que sí es cierto es una cosa, y es que las calles son igual de silenciosas como ruidosas son las tiendas. Cuando salimos a dar un paseo todo está inmerso en un silencio sepulcral en un afán de promulgar respeto mútuo, que curiosamente se viene abajo cuando decidimos entrar en cualquier establecimiento de ocio donde carteles, sonidos, maquinitas y voces nos incitan a comprar y comprar. Japón es un país muy consumista donde se da prioridad excesiva a los bienes materiales y al dinero. Tanto es así que el lema principal regido por la sociedad japonesa es: “todo se puede comprar con dinero”. He llegado a ver abueletes de la mano de niñas de menos de veinte años a las tres de la madrugada en una tienda de joyas (entre otras cosas más). Todo, a cualquier hora en cualquier lugar. ¿Qué deseas? ¿Cuándo? eso es lo de menos aquí; mientras tengas dinero tendrás todo lo que quieras. Me he dado cuenta que la gente trabaja duro no solo para ganar dinero sino también para gastarlo y jugar a las recreativas; no puedo evitar sentir un poco de pena por los japoneses ya que la mayoría no saben qué es el cariño ni el amor. ¿Qué sentido tiene salir con la familia a comer y que los niños estén jugando a la PSP y los padres con su móvil? Al principio parece guay, pero cuando ves a todos comportándose igual no mola nada. En el tren pasa lo mismo, casi TODOS mirando sus móviles; pensé: “como mola” pero al cabo del rato me di cuenta de lo abstraídos que están, las cosas que se pierden, las conversaciones con algún desconocido o la oportunidad de sentir los valores humanos.

También me ha llamado la atención la cantidad inhumana de cosas relacionadas con la comida. En la TV japonesa en su mayoría son programas de cocina, o de gente probando recetas y diciendo “oishii” con la boca llena. Carteles de comida y restaurantes, bares, olores por la calle… y no solo con eso… con el mundo del sexo también. Hay lugares donde en un mismo edificio hay varias plantas y en cada una hay un negocio distinto, con lo cual si te ven salir de un sitio donde tienen en una planta una tienda de Manga y en otra planta un Sex-Shop no te pueden tachar de pervertido, con lo cual se preserva la identidad de la persona. El tema de las plantas y tal es flipante, hoy yendo por la calle he visto un edificio que era: Karting cubierto en la segunda planta y bolera en la sexta planta. Quizás os parezca normal, y puede serlo… pero casi todo aquí es así y es eso lo que me choca bastante, pero es normal ya que apenas hay espacio.

Ahora mismo tengo una bici que me han dejado y salgo por ahí a dar vueltecitas con ella, a comprar o a ver lugares recónditos japoneses…. y no puedo evitar echar una sonrisa de oreja a oreja cuando veo casas como las del Doraemon y callecitas como las de Shenmue. Dejo aquí un video yendo en bici por las calles de Chiba :)

4 Comentarios

  1. Avatar
    Jirijuas junio 23, 2012

    Una gran y esperadísima entrada :D

    Me encanta como cuentas tus primeras vivencias en Tokyo, explicas cosas que no se leen en ninguna parte.

    Que te siga yendo igual de bien, espero esos videos.

    Un saludo bro!

  2. Avatar
    Luis Ruiz junio 24, 2012

    Hola!

    Gracias por tus primeras impresiones. Desde luego no has perdido un minuto jaja.

    Por cierto en Valencia, para el metro y autobús existe algo parecido a la suica, solo que en vez de dinero llevas viajes(al ser zonal como en Barcelona).

    Esperare más reportes!

    Un saludo.

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    Christian Prados junio 24, 2012

    No veas Daveee!
    Muy buena síntesis de los pocos días ke llevas ahí. A mi tmb me gusta mucho como te explicas, expresas como ves las cosas y lo ke te llama la atención! ^^
    Todo a su momento, eres paciente y como siempre has hecho, no te cierres puertas, seguro ke en poco tiempo tienes algo entre manos!
    Date muchas vueltas en bici, descubre muchas cosas y sobretodo disfrútalo al máximo!!!
    Cuidate jefazo!

  4. Avatar
    An chan julio 03, 2012

    Madre mía ¡Qué envidia! :D
    Espero que vayas contando todas tus aventuras a tus lectores ^^
    Me motiva mucho ver a gente como tú que se lo ha currado y ha seguido su sueño y al fin lo ha conseguido, algún día yo también lo conseguiré! Mucha suerte en todo!
    がんばって !

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